Balenciaga carácter

En el contexto del 50 aniversario de la muerte de Cristóbal Balenciaga, que se conmemora este año 2022, el Museo Cristóbal Balenciaga explora una nueva perspectiva de su obra, nunca antes transitada, y centrada en lo que hace reconocible a “un Balenciaga”.

Cristóbal Balenciaga Eizaguirre (Getaria 1895- Valencia 1972), a quien sus colegas de profesión -Dior, Chanel o Givenchy- consideraban el “Maestro” de la alta costura, fue uno de los más influyentes creadores de moda del siglo XX.

Durante cinco décadas de trayectoria profesional, dirigió sus casas de alta costura en España —en San Sebastián (1917), Madrid (1933) y Barcelona (1935)— y Francia —París (1937)— e hizo de su nombre un sinónimo de elegancia, vanguardia, belleza y atemporalidad.

En su obra, profusa en volúmenes improbables y tejidos llevados al extremo de sus posibilidades, destacan el trabajo minucioso de cada ojal, los suntuosos bordados, la precisión en cada manga, y el mínimo de costuras en el corte.

Pero ¿Qué es “un Balenciaga”? ¿Qué lo distingue? ¿Cómo se reconoce? ¿Qué le da carácter?
Desde las siluetas historicistas de finales de los años 30, hasta las formas más abstractas de los 60, pasando por las líneas icónicas de los años 50, las formas y volúmenes creados por Cristóbal Balenciaga son sus principales señas de identidad.

Sin embargo, conviviendo con lo que se aprecia en el exterior, existe un mundo interior que lo soporta e imprime carácter. Etiquetas, enaguas, corpiños, almohadillas, pesos, forros, dobladillos, botonaduras y bolsillos forman parte del lado invisible de las prendas, secretos que esta exposición revela junto con las formas exteriores apreciables y características de Balenciaga.

Comisariada por Igor Uria, director de Colecciones del Museo Cristóbal Balenciaga, esta muestra exhibe 90 piezas repartidas en cinco salas en las que apreciar siluetas, volúmenes, tejidos y bordados, y descubrir ese mundo interior, muchas veces oculto, que el corte, la técnica y los acabados de alta costura hacen posible.